Indignación máxima con el personal sanitario, uno en concreto.

La entrada de hoy iba a ser una muy distinta, quería contaros la experiencia de mi primer embarazo, pero he vuelto tan indignada de la consulta con el médico de la Mutua que no podía dejarlo pasar.
Desde principio de febrero estoy de baja porque las hernias discales que me detectaron en el 2013 volvieron a hacer de las suyas. Tuve que batallar mucho para que me medicaran, ya que como daba la teta mi médica de cabecera no quería darme nada más que Ibuprofeno y quien sufra de dolores crónicos sabrán que eso y un Tic-Tac hacen más o menos el mismo efecto. Al no darme tratamiento la baja se alargó, provocando que en el trabajo no me renovaran el contrato que finalizo este mes (iban a hacerme indefinida, lo recuerdo y me dan ganas de llorar).
Bien, el de la Mutua me dijo que era preciso que destetara para poder darme medicación, que tenía que hacerlo sí o sí, que estar tomando Ibuprofeno y dar la teta era como darle una dosis de Dalsy a mi hija sin necesidad O_o. Por supuesto le dije que así lo haría. Le mentí, obviamente. No pienso destetar a mi hija por culpa de la ignorancia de unos "profesionales" que no saben de lactancia y muchas veces ni saben de la existencia de e-lactancia.org y de su procedencia*. Después de una discusión con la de cabecera y haber solicitado la hoja de quejas conseguí que por fin me dieran la medicación, que es 100% compatible con la lactancia materna y ella lo sabe porque sí mira siempre en e-lactancia.
El caso es que por fin, y gracias a la medicación, voy mejorando poco a poco. Al menos consigo dormir  y a veces hasta descansar. Paso algunas horas sin dolor y puedo ir haciendo cosas de persona normal. Aquí viene lo bueno, no se lo pierdan porque no tiene desperdicio.
El médico de la mutua me dice que es normal estar en mi estado porque…
Médico- ¿Cuánto tiempo has dado pecho?
Yo- 14 meses.
M- Claro, normal ¿No te parece suficiente? -yo lo miraba atónita ya- El bebé te ha chupado todo el calcio del cuerpo y por eso te has debilitado y de ahí que ahora tengas una osteoporosis*. Por suerte, como has dejado de dar la teta ya estás mejorando (claro que sí, hombre, no es por la medicación que tomo, es porque he dejado la teta, aunque sea una mentira que le cuento a usted) y en cuestión de 3 o 4 meses habrás recuperado la totalidad del calcio perdido. Aunque has de tomar mucho el Sol, ya que se necesita Vitamina D para que el calcio que uno toma haga efecto.
Solo atiné a asentir como una gilipollas, incapaz de decirle nada pese a saber perfectamente lo equivocado que estaba. Mi marido se puso hecho una furia porque él sabe que debía rebatirle, pero claro ¿Cómo le dices tú a un médico que de lactancia sabes más que él? He decidido que para la próxima cita le voy a llevar una capeta llena de información para que se la lea y a ver si al menos tiene curiosidad por aprender un poco más. Aunque tengo claro que ni se molestará en echarle un vistazo.
A mí me da igual lo que me digan, porque tengo la enorme fortuna de estar muy bien informada y asesorada por muchas personas que saben muchísimo del tema. Pero si estas barbaridades se las dice a otra madre, seguramente esa mujer decida destetar creyendo que no hay otro camino.
En la carrera de Medicina la lactancia es un tema que se toca MUY por encima, no se ahonda y mucho menos con el tiempo se siguen formando en el tema. Muchas veces ni las matronas se toman la molestia de formarse en algo tan básico como la lactancia y dan consejos que están obsoletos y que en muchos casos son contraproducentes y dañinos para la lactancia en sí, pero también para la madre y el bebé.
Los médicos y las farmacéuticas no se pillan los dedos, con lo que a la menor duda o no te medican o te dicen que destetes. Pero hoy en día tenemos la inmensa suerte de contar con una web que nos dice los riesgos y compatibilidades, no solo de medicina tradicional, sino de tatuajes, fitoterapia, homeopatía y más.
Tanto pediatras y matronas (aunque médicos en general) deberían estar obligados a reciclarse y formarse sobre lactancia y alimentación infantil. Hay cosas que son inadmisibles y de las que ya hablaré más adelante. Porque se dan consejos que están anticuados y demostrados científicamente de que no son buenos e incluso contraproducentes. Son muchas las veces en que hacemos oídos sordos a nuestros instintos con la convicción de que el profesional que nos atiende nos está diciendo lo que es mejor, pero no siempre es así. Contamos, hoy en día, con el poder de la información que nos brinda internet, hagamos uso de él y no nos quedemos con lo primero que nos digan. Ojo, no digo que no hay que hacer caso a los profesionales, digo que nos informemos un poco más, que vayamos más allá. Busca una asesora de lactancia, un grupo de apoyo, una IBCLC*, infórmate antes de tomar cualquier decisión importante con respecto a ti y a tu bebé.


*Vale aclarar que al final, por suerte, no tengo osteoporosis, pero al médico ya no le interesó que le siga diciendo el diagnóstico, él tenía muy claro cuál era el problema y culpables de todos mis males.
* http://e-lactancia.org está creada por médicos que están en continua formación sobre lactancia y hacen muchos estudios antes de catalogar los medicamentos. Los riesgos están indicados sobre todo en lactantes de menos de 1 mes de vida, por lo que si el Diazepan está puesto con un nivel de riesgo bajo, en una bebé de 14 meses no le hace nada en absoluto.
*IBCLC Una Consultora de Lactancia Certificada (IBCLC, International Board Certified Lactation Consultant por sus siglas en inglés) es una profesional de la salud especializada en el manejo clínico de la lactancia materna. El IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners) es el organismo internacional independiente encargado de certificar a todas las IBCLCs del mundo.
Las Consultoras Certificados en Lactancia Materna trabajan dentro de unos estándares y de acuerdo a un código ético establecido por el IBLCE y aceptado por las propias Consultoras.
Para obtener la certificación, es necesario acreditar previamente una serie de horas de prácticas, conocimientos de anatomía y fisiología de la Lactancia y el crecimiento infantil, y formación específica en Lactancia Materna. Una vez cubiertos estos requisitos previos, es necesaria la superación de un examen teórico, de dificultad universitaria, y la re acreditación cada cinco años, como medio para garantizar la actualización de conocimientos de las Consultoras.
Hay más de 27.450 IBCLCs trabajando en 96 países de todo el mundo.
Fuente http://ibclc.es

*Esta entrada empecé a escribirla el día miércoles al salir de la consulta.
*En próximas entradas ahondaré en los beneficios de la lactancia y en los mitos de los perjuicios.





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Lo que van a encontrar en el blog

Tetacéntrica nace gracias a mi querido Fabián VaEn mi vida nunca tuve las cosas demasiado claras, excepto una: ser madre. Lo supe siempre, desde muy pequeña.
En cuanto la relación con mi ahora marido se puso seria, lo primero que le pregunté fue  si en un futuro querría ser padre. De haber dicho que no, tengo la seguridad de que no  habríamos seguido juntos. Ser madre estaba por encima de todo.
Nos casamos en 2.005 siendo muy jóvenes. Yo apenas tenía 19 años y él casi 24. Pero lo hicimos enamorados y conscientes.
Yo quería tener hijos enseguida, pero él (siempre más sensato) prefería esperar.
En 2.008  nació nuestra primera hija, Emma, una bella morena a la que buscamos en el momento ideal. Pero, una vez estuvo en camino, sufrimos una serie de catastróficas desdichas.
Tras el parto sufrí una larga, dura y solitaria depresión. La falta de apoyo e información de los profesionales (y del entorno en general) me llevó a dejar la lactancia a los dos meses. Además, sufrir una mastitis, grietas, sangre en la leche, baja producción, pudor por dar de mamar en público, y tener una pediatra que enseguida me dijo que diéramos biberón, fue lo que me acabó de convencer. A eso se le suma que tengo pezones planos y me hicieron creer que jamás podría dar el pecho sin el uso de pezoneras.
Pocos años después, vi cómo mi mejor amiga disfrutaba de la lactancia con su segundo bebé y eso me hizo sentir culpa, pero a la vez una sana envidia que se convirtió en mi mejor aliada.
Estuve varios años insistiendo e intentando convencer a mi esposo para tener otro bebé. Yo siempre me había imaginado con al menos tres hij@s. Pero él nunca lo veía un buen momento. Al final acordamos quedarnos solo con Emma, centrarnos en ella y en darle lo mejor. No era lo que queríamos pero  sí, tal vez lo más sensato.
Cuando conseguí hacerme a la idea de renunciar a una nueva maternidad, él va y dice que ya es hora. ¡Quería matarlo! Cada mes le preguntaba  si estaba seguro y le recordaba que aún estaba a tiempo de tomar la píldora anticonceptiva. Parecía mentira, siete años deseándolo y ahora era yo quien estaba llena de dudas.
Nuestra segunda hija se hizo esperar, provocándonos cierta frustración por creer que tal vez habíamos esperado demasiado.
El 14 de mayo de 2.015 estábamos en plena ola de calor. Jamás olvidaré aquel mediodía en que supimos que por fin nuestro sueño se cumplía.
Mi cabeza cambió, dio un vuelco. Empecé a hacer relajaciones, a ser más consciente de mi cuerpo y, sobre todo, a informarme mucho. Leí sobre partos, lactancia, crianza. Sabía cómo quería mi parto y qué quería, y eso era sí o sí, darle la teta.
Cuando Valentina nació, yo estaba súper informada (o eso creía). Pero en la práctica fue mucho más difícil. Sufrí tres mastitis, grietas en las que me cabía una uña, perlas de leche, súper producción, comentarios absurdos, dolor y soledad en muchos momentos. Hasta que descubrimos que la pequeña tenía un frenillo sublingual  tipo 3-4. Con esa información nos cambió la vida y hoy llevamos más de un año de lactancia en los que disfrutamos a tope.
Hoy Emma tiene casi 9 años y Valentina 15 meses. A ambas las hemos criado con amor, pero con la pequeña, tanto el papi como yo estamos en la misma frecuencia, con una mente más abierta y una maternidad/paternidad mucho más consciente y consecuente. Nos dejamos guiar por nuestro instinto, disfrutando y aprendiendo de cada momento y etapa; aprendiendo a hacer las cosas de otra manera e intentando cambiar malos hábitos y/o costumbres, incluso en cuanto a nuestra alimentación.
En este espacio hablaré, siempre desde mi experiencia, sobre mis embarazos, lactancia, porteo, colecho, apego y BLW, haciendo hincapié en cómo hemos evolucionado y modificado nuestra manera de ser padres, y comparando las diferencias entre en las decisiones que tomamos hace 9 años y las que estamos tomando en la actualidad.
No pretendo sentar cátedra de nada porque aún seguimos aprendiendo e intentando mejorar día a día.
También habrá entrevistas a especialistas de diferentes ámbitos y a otras madres y padres que quieran contar sus diferentes experiencias. Y además, podréis sugerir temas a tratar y hacer las preguntas que queráis.
En este blog, SIEMPRE, antes de dar un consejo nos informaremos para que todo lo que se diga tenga un respaldo profesional. Somos muy conscientes de lo importante que es estar bien informados y lo perjudicial que puede ser dar un mal consejo a los  padres; nosotros lo hemos sufrido y por  eso lo haremos todo de manera muy consciente, aunque se traten experiencias personales.
Gracias por vuestro tiempo y sean bienvenid@s

*Tetacéntrica nace gracias a mi querido Fabi Vazquez. Las primeras semanas (o meses, mejor dicho) no hacía más que hablar de la lactancia y de mis tetas. Así que me dio ese nombre, que vendría a ser: una egocéntrica de las tetas.


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Tanto la cabecera como la firma y el logo son diseño exclusivo de SEBASTIAN MILANESIO, el artistaxzo de mi maridín.